La Vila de Gràcia

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La Vila de Gràcia es el tercer barrio en cuanto a población de Barcelona. Es un barrio muy querido por la gente que ha vivido a lo largo de sus vidas y por otra parte es un barrio con mucha demanda turística. Este hecho provoca procesos de gentrificación y deja en situación de vulnerabilidad a las vecinas que son del barrio “de toda la vida”.

Un hecho que carcateritza a las vecinas de este barrio es que mantiene o intenta mantener su identidad de pueblo con una fuerte cohesión social. La Vila de Gràcia es un barrio con una gran tradición asociativa y es un referente de la cultura popular y los movimientos sociales.

El incremento del turismo y la promoción de este barrio está provocando muchos cambios que no gustan a muchas, por ejemplo en el ámbito de la vivienda.

Barcelona registra 27 millones de visitas turísticas al año. Como consecuencia de ello, lugares emblemáticos de la ciudad como el centro histórico, el barrio de la Sagrada Familia o el parque Güell están perdiendo sus habitantes por el incremento de los alquileres y en general del encarecimiento de la vida en el barrio debido al turismo. A Gracia hace años que se ha convertido en un centro de ocio nocturno, con una gran concentración de bares y terrazas y miles de visitantes. La gente mayor explica que donde antes se ponían sillas en las puertas de las casas y las vecinas hacían comunidad, ahora hay terrazas y negocios nocturnos entre miradas anónimas.

En general, las personas mayores encuentra que el barrio se ha encarecido y ha impersonificable, mientras que las jóvenes se ven obligadas a emigrar a otros barrios debido al mobing inmobiliario y los precios inasumibles. Ambos colectivos están de acuerdo en que falta diálogo intergeneracional, entre los dos colectivos, para sumar fuerzas y reivindicar la dignidad del barrio y de las personas que habitan.